El Manual Completo de Comunicación

Todo lo que aspiras, y lo que ya tienes, es producto de la cooperación con otras personas. Nada se logra en la soledad. Tu creación y alegría en la vida dependen totalmente de tu capacidad para reunir el apoyo de amigos y familiares; esto requiere habilidades de comunicación superiores.

Este libro consta de ocho ejercicios de comunicación que, cuando se practican a la perfección, te convertirán en un comunicador estelar. La gente querrá hablar contigo, te escuchará y disfrutará de vivir y trabajar contigo.

138 páginas

Secure Payment

Fast Delivery

Returns & Refunds

More In the Library

La Fórmula de la Comunicación

La comunicación opera de acuerdo con la Fórmula de la Comunicación, que consta de los siguientes elementos:

Causa, Distancia, Efecto, Una Partícula Retransmitida, Intención, Atención y Duplicación.

La Causa es la persona que inicia la comunicación, el punto de origen. Más allá de cierta Distancia, hay un punto de recepción, el Efecto, en donde se recibe la Partícula Retransmitida. Entre Causa y Efecto debe haber Distancia, ya que en este universo dos personas u objetos no pueden ocupar el mismo espacio. La Comunicación verdadera es una Partícula física que viaja de causa a efecto, como ondas de sonido, ruido, una nota, un mensaje de teléfono inteligente, un correo electrónico o, a veces, un objeto que enviamos a otra persona. También podría ser una bala en la cabeza de un enemigo que deseamos destruir; o un ramo de rosas a nuestra persona amada.

La intención es un estado mental. Cuando deseamos con confianza que algo suceda, y realmente lo intentamos, sucede. La intención, no la partícula física como las palabras o el papel, es la “onda portadora” de la comunicación.

La Causa tiene la Intención de retransmitir la comunicación, y debe prestar su Atención a quien la recibe, el Efecto. El Efecto tiene la Intención de recibir la Comunicación y presta Atención a la Causa. Seguro que te has encontrado con personas que, mientras hablan contigo, te tocan el hombro o te agarran del brazo. Quieren asegurarse de que todavía tienen tu atención. Obviamente, cuando Maggie le silba a su perro, ella es Causa y el perro es Efecto. Cuando el perro responde ladrando, ahora es la Causa y Maggie el Efecto. El perro puede expresar su alegría moviendo la cola, esta acción también es Comunicación.

La Comunicación da como resultado la Duplicación. Duplicación significa que en el Efecto se crea una copia exacta de lo que emana de la Causa. La opinión de una persona sobre lo que se le ha dicho no es duplicación. Recibir las palabras exactamente como se pronunciaron, o recibir una carta impresa y leer las palabras exactamente como se escribieron, y luego tener en el Punto de Recepción exactamente la misma idea que se originó en el Punto Causa sin cambiar nada, esto es duplicación. Una vez que el efecto duplica la comunicación que ha recibido, ya puede comprender esa comunicación o, en su caso, aclararla. Por ejemplo: Dora le pregunta a Francisco, “¿En dónde está?” Francisco duplica la pregunta, pero no tiene idea de qué está hablando Dora. Él necesita aclarar su comunicación y le pregunta: “¿En dónde está qué, cariño?” A lo que ella responde: “Mi llave, cariño, no puedo encontrar la llave de mi auto”. Ahora la comunicación está duplicada y entendida.

Después de que el Efecto recibe una comunicación de la Causa, la duplica y la entiende, da una respuesta y se convierte en la nueva Causa. La persona que era Causa, al recibir la respuesta, se convierte en el nuevo Efecto. Cuando conversamos con otra persona, la fórmula de comunicación se repite una y otra vez. Dos personas en conversación practican esta Fórmula de Comunicación mientras alternan constantemente los roles de Causa y Efecto.

Las habilidades personales de un individuo y sus perspectivas de éxito se basan en la comunicación: cuanto más se comunique una persona con el entorno, más florecerá y prosperará.